miércoles, 29 de octubre de 2008

KINGSNORTH.Por una enegía límpia.

El Rainbow Warrior ha zarpado de Southend Pier rumbo a la Central Térmica de Kingsnorth en el río Medway. Por la popa nos sigue una flotilla de zodiacs en formación. A bordo llevamos unos sesenta voluntarios dispuestos a hacer un desembarco en toda regla y así manifestar nuestro rechazo a la construcción de la nueva Kingsnorth II por medio de un acto conmemorativo en el muelle de la central térmica. El día es soleado, es perfecto.



En la popa discutimos nuestro propio plan. Vamos a amarrar en el muelle de la Central, tenemos que ingeniarnolas para amarrar los cabos sin amarradores y probablemente con la policía de por medio. Escondemos los cabos y defensas para que no se nos vean las intenciones hasta el último momento.



El control de tráfico del río Medway llama por radio al Rainbow Warrior para que paremos pero no recibe respuesta. Insiste. Nuestra respuesta es - Mantenemos rumbo y velocidad- .



En media hora ya se puede ver la enorme chimenea de Kingsnorth. Junto al muelle varios botes de la policia nos esperan para dar la bienvenida. Ya tenemos hasta un helicóptero sobrevolando el Rainbow Warrior.


Los botes de la policia empiezan a "jugar" con nuestras zodiacs. De pronto, del RW empiezan a salir canoas...¿?¿?¿ en un instante el agua está lleno de canoas con banderas de hecho hay hasta un catamanrán a vela. Los policías están confusos. Algunas zodiacs están empujando al RW hacia el muelle otras protegen la proa y popa para que no se nos cuele nadie. Todo está estudiado.

Nos acercamos al muelle. Veo las caras de los policias y seguridad de la Central desde la popa ya un poco resignados. Las cámaras de la BBC les están grabando. El Rainbow Warrior pivota en la corriente, nos dirigimos con un ángulo de 30 grados hacia el muelle con la marea encontra. Las condiciones ideales para atracar.Ahora si preparamos los cabos en la popa. Una zodiac coge la gaza y la pasa alrededor de uno de los pilones del muelle. Empezamos a cobrar con el winch, algo raro pasa...maldita sea, nos han cortado el cabo. Rápidamente preparamos otro, esta vez son las frágiles canoas quienes protegen el cabo. Lo conseguimos. Hemos amarrado.

Amarrados precariamente a los pilones del muelle de la central se realiza un acto conmemorativo con las banderas de los paises más afectados por el cambio climático. La central térmica de Kingsnorth contamina en un año lo que contaminan 13 países en desarrollo en el mismo tiempo. Aún así, se prevee contruir una segunda Kingsnorth próximamente.








sábado, 25 de octubre de 2008

Pasando el Tower Bridge.

Ya estamos preparados en la cubierta del Rainbow Warrior, todos los cabos preparados para la maniobra. Navegamos en el río Thames encontra de la corriente de marea y se nota mucho el frío de la mañana, estamos mirando hacia la proa esperando ver el Tower Bridge. El barco zigzaguea entre edificios a las orillas del río, a lo lejos ya se ve el Tower Bridge. El tráfico se ha parado y poco a poco las enormes puertas del puente se van levantando y nos abren paso.

Cuando el Rainbow Warrior pasa debajo del puente siento que es un momento muy especial, un momento muy emotivo. La sirena del barco suena y se me hace un nudo en la garganta, quiero que el tiempo pase más despacio, a cámara lenta. Pero solo tengo unos segundos para saborear este momento único.

El puente ya queda por la popa. Ahora hay que concentrarse en la maniobra. Un bote se nos acerca por la popa y nos pide que le pasemos los cabos. Amarramos en unas boyas en la orilla derecha del río. En unos día pasamos de nuevo río abajo. Nos dirigiremos a la Central térmica de Kingnorth en el río Medway en el delta del Thames, esa es la verdadera razón de haber venido aquí. Está prevista la construcción de una nueva Central dejando nuevamente de lado las energías limpias, no contaminantes para el futuro. Pero ahora no es el momento de pensar en todo eso, navegamos de nuevo bajo el Tower Bridge .Nat me dice que parece una imagen de fantasía, como si estuviesemos viviendo un cuento. Es sueño un poder pasar juntos bajo el Tower Bridge a bordo del Rainbow Warrior.


Unas millas más abajo el práctico desembarca y quedamos Mike y yo solos en el puente. Vamos comprobando el uno con el otro que los rumbos son buenos. Ahora nos queda una parte muy dificil de la navegación, con la corriente y todas esas boyas que marcan el camino hacia el mar del Norte. Me comenta que bueno es estar los dos en el puente, ciertamente yo pienso lo mismo.

domingo, 19 de octubre de 2008

West India Docks. London.

Me he levantado temprano, miro por el portillo de mi camarote y veo como el Rainbow Warrior se mueve lentamente a favor de la marea en unas aguas de color marrón. Estamos en la desembocadura del río Thames, camino de Londres. La pasada noche ha sido bastante entretenida cruzando el Estrecho de Dover, con todo ese increíble flujo de barcos que entran y salen del Mar del Norte y con los Ferries que lo cruzan entre Francia e Inglaterra.

A las doce del mediodía, estamos ya dentro del canal de boyas que dirigen el camino río arriba. El día es soleado, parece mentira que estemos en Inglaterra.


Las boyas van pasando, navegamos al norte del canal. Cada boya tiene un nombre y un número. Tenemos que reportar a "London Traffic" nuestra posición en cada boya. Un enorme barco nos alcanza y nos pide paso. Caemos a estribor y poco a poco vemos como la enorme mole de hierro cargada de contenedores nos pasa por el costado de babor. Otro barco, esta vez un petrolero de color naranja navega en contra de la corriente, río abajo. Navega escoltado por un remolcador por si tuviese algún problema.
El paisaje a ambas orillas del río es bastante industrial aunque a veces se ven pequeños campos verdes. Supongo que originalmente todo sería así. Poco a poco las fábricas y chimeneas van dando paso a edificios de apartamentos y pequeñas casas. Como siempre , después de dos semanas navegando se siente el extraño contraste entre los espacios abiertos del mar y las aglomeraciones de las ciudades.






Dos botes se acercan como centellas hacia nosotros. Son el grupo de Greenpeace Inglaterra que vienen a darnos la bienvenida. Curiosamente, en una ventana de una casa, se ve una pancarta improvisada que pone "Welcome Warriors"


















Hemos navegado casi todo el río por nuestra cuenta. En el último tramo, un práctico del río de avanzada edad, sube a bordo y es ahora quien dirige el Rainbow Warrior hacia los West India Docks, el amarradero donde pasaremos los dos primeros días en Londres, antes de ir frente al Tower Bridge, en el mismo centro de Londres.














Son las siete de la tarde, hoy ha sido un día muy largo. Ahora el Rainbow Warrior descansa extrañamente rodeado de rascacielos de cristal en el centro de Londres después de 2900 millas desde que salió de Corinto, hace ya dos semanas.

viernes, 17 de octubre de 2008

Global Winner- Global Killer.Septiembre 2008, Iskenderun (Turquía).

El viento ha subido y ha formado una mar corta cerca de la zona de descarga de la Central Térmica de Iskenderun, Turquía. Desde el Rainbow Warrior se ve el enorme barco lleno de carbón que llegó la pasada noche desde un puerto de Sudáfrica. La enorme maquinaria de descarga , parecida a un gigantesco insecto ha dejado de mover hace tiempo sus enormes patas y ha parado de trabajar. Cuatro ínfimos puntos cuelgan de la estructura, llevan una pequeña pancarta que dice, "QUIT COAL.SAFE THE CLIMATE". Nuestros cuatro escaladores han subido a la grúa al amanecer y han parado la descarga del carbón. Proclaman que el carbón no es la solución para nuestro futuro, proclaman que el carbón nos llevará más rápido hacia el desastre global, proclaman que es tiempo de parar y pensar.














Los cuatro escaladores llevan ya muchas horas colgados. Están aislados, solo un bote de seguridad hace de apoyo.



Es la hora del relevo del bote. Anna y yo colgamos del cable de la grúa del Rainbow Warrior, nos agarramos fuerte. En un instante sentimos la marejada. Arranco el motor fuera-borda y disparamos el gancho. Solo queda largar el cabo que nos une a nuestro barco. Acelero y nos separamos del costado.

La idea es clara. Tenemos que ir hasta la grúa de descarga, pasar una bolsa con comida a los escaladores y quedarnos en la zona como bote de seguridad. En el camino y en la zona, seguramente, estará el CoastGuard turco que nos cortará el paso intentando impedir la operación.

Veo la silueta rojiza del carguero "Global Winner" a una milla de distancia. Acelero al máximo, el bote responde y empezamos a volar entre las olas, vamos a la máxima velocidad. Algunas olas nos zarandean más de lo normal. Mi intención es dar un rodeo por la popa del "Global Winner" e intentar pasar desapercibido para el Coast Guard, que están más preocupados en lo que hacen los escaladores. Agarro fuerte el acelerador, miro fijamente mi objetivo y solo pienso en llegar. La milla se hace más larga de lo que pensaba.

El bote del Coast Guard nos ha visto y se empieza a mover. Cambia el rumbo, acelera. Se dirige hacia nosotros a toda velocidad. Solo unos segundos para tomar una decisión, una estrategia. Me empiezo a poner nervioso pero intento mantener la calma.

Reduzco la velocidad, eso me da maniobrabilidad en el bote. Ellos siguen a toda máquina. Cuando el bote del Coast Guard se acerca hago una maniobra de evasión.Estamos girando el bote a mucha velocidad y muy escorados, aún así siento que todavía es estable. Enseguida me doy cuenta que no serán capaces de pararme, nuestro bote maniobra mucho mejor.













Mientras ellos intentan enderezar el rumbo, yo acelero hacia la popa del mercante. De nuevo vamos a toda velocidad. Enseguida estamos debajo de la grúa. Un cabo baja desde los escaladores, enganchamos la bolsa y tiran de ella. Ha sido cuestión de segundos. Los escaladores ya tienen su comida. Lo conseguimos.

Mantenemos la posición de seguridad. El sol ya se está poniendo, en un rato se hace de noche y todo se queda oscuro. En la noche nos sentimos extraños lejos de nuestro barco. Las olas a veces llenan el bote de agua, nos mojan por completo, hace frío, estamos cansados. Por radio nos avisan que nos relevarán en veinte minutos. Vemos unas luces que se acercan, son nuestros compañeros. Volvemos al Rainbow Warrior pero los escaladores seguirán todavía en la grúa muchas horas más.

jueves, 16 de octubre de 2008

English Channel

Está lloviendo y la temperatura ha bajado a unos 12 grados fuera del puente. Se siente el frío y al final no he tenido más remedio que ir a buscar el gorro de lana en el fondo de mi cajón. La visibilidad no es demasiado buena, unas tres millas más o menos. Aún así, veo por el costado de estribor las luces de un mercante que nos adelanta, en la lejanía se ven muchas más . Son barcos que van y vienen.

Miro el GPS y pongo la situación en la carta. Ya estamos cerca del Dispositivo de Separación de Tráfico Oussant en el extremo más occidental de Francia, solo a unas 20 millas más al sur. Hemos pasado el Golfo de Vizcaya con un tiempo increíblemente bueno en esta época del año.Que suerte !















Los barcos que van delante empiezan a llamar a Oussant Traffic por radio para dar la información de la ruta que están siguiendo, la carga que llevan, etc...a nosotros nos tocará en un rato, ya estamos muy cerca del punto de reporte, preparamos todo los datos y les llamamos por el canal 13. Una voz agradable con un inglés afrancesado contesta y empieza a pedirnos todos los datos sobre el barco y la tripulación. Enseguida todo está aclarado, nos desea una buena guardia y nos recuerda mantener una muy buena vigilancia.

Por fin entramos en el Dispositivo, caeremos a estribor en un par de horas y ya estaremos dentro del English Channel, el mar que separa Inglaterra de Francia. Aunque eso le tocará a Pep, mi relevo, ya son las cuatro de la mañana y mi guardia ha terminado.

Por la mañana el tráfico de mercantes es intenso, el radar está lleno de barcos que van en ambas direcciones. La guardia exige bastante concentración, estamos en la puerta del Mar de Norte. Ha salido el Sol aunque con poca fuerza. Se agradecen esos rayos de luz cuando sales a la cubierta. La tripulación ya está hablando de Londres. En un par de días habremos llegado.





Reflexiones: ¿Qué está pasando en Dinamarca?

Tenía pensado escribir algo sobre nuestra navegación en el Canal de la Mancha pero no he podido quedar indiferente ante el email que me mandó mi hermana Ana desde Madrid está mañana.
















Las imagenes que vienen desde un pueblo de Dinamarca hablan por si solas, yo simplemente me he quedado sin palabras. Simplemente me queda reflexionar, intentando hacerlo con un poco de optimismo.Es hora de levantarse y luchar por un mundo mejor.





miércoles, 15 de octubre de 2008

Abandon Ship Drill (Ejercicios)

Alarma general ¡¡¡ Todo el mundo sale a cubierta, nos reunimos en la "Muster Station" en la cubierta a proa del puente. Chris, el Radio Operador australiano, va pasando lista para ver si alguien a quedado atrapado dentro del barco. "ok" Estamos todos...tenemos que prepararnos para abandonar el barco ¡¡¡

Esta vez solo es un ejercicio, la forma de entrenarse ante todas las posibles emergencias que pueden surgir en el barco. Y es que aquí, a muchas millas de la costa, dependemos de nosotros mismos. En el barco nosotros mismos somos los bomberos, los socorristas...una asistencia externa tardaría horas o días. La única forma de estar mentalizados y preparados es hacer constantes ejercicios como este.

Preparamos los "survival suits" (trajes de supervivencia) y chalecos salvavidas. Con ellos podemos resistir bastante tiempo en el agua sin pasar frío y esperar al rescate.













Estoy listo, me tapo la nariz, cierro los ojos y doy el famoso paso de gigante...Estoy en el aire saltando desde 5 metros de altura. Dos segundos y noto el golpe frío del agua en la cara, me sumerjo, noto como sale el aire del traje. Ahora ya estoy flotando en la superficie, tengo que intentar alejarme del barco y dejar espacio a mis compañeros para que salten.


Todos van saltando y nos unimos en el agua haciendo un círculo. Es muy dificil mantenerse unidos y a la vez separarnos del barco que abate rápidamente con el viento. Hacemos algunos ejercicios. Pep, el primer oficial nos dice que ya podemos volver de nuevo al Rainbow Warrior.


El ejercicio a terminado, ya estoy agarrado a la escala de práctico subiendo por el costado del barco, me siento en la cubierta, otro tripulante me ayuda a sacarme el traje, me siento exhausto. Pienso en una situación real de abandono y me pone los pelos de punta. Ahora mejor olvidar eso, son las seis y Miguel a preparado una gran cena. Estoy hambriento !!!

martes, 14 de octubre de 2008

Guardias

Alguien llama a la puerta de mi camarote y me despierta de un profundo sueño. - "Fernando, twenty to twelve" (son las doce menos veinte...)- Intento ubicarme, todo está oscuro y enciendo la lucecita de lectura de mi litera. Poco a poco me doy cuenta de donde estoy, todo se mueve, todo vibra y suena. Hago un esfuerzo más y me siento en la cama, pienso en lo que cuesta levantarse a estas horas de la noche . Por fín, me visto y salgo del camarote. Todos las puertas están cerradas. Parece que el barco está vacío, todo el mundo está durmiendo. Camino por el pasillo, solo una luz roja lo ilumina. Me hago un té y subo al puente.











Mis primeras palabras de la mañana: -Good moorning - noto el aire fresco de la cubierta, miro el mar , todo está muy oscuro salvo las luces de los equipos electrónicos. Mike me empieza a explicar lo que ha pasado en su guardia. Hago un esfuerzo por entenderle. Iona, "watchkeeper" también ha subido con otro té.


Ahora toca comprobar la última posición en la carta, rellenar el Diario de Navegación del nuevo día que empieza, buscar barcos en el Radar...empezamos una nueva guardia de doce a cuatro de la mañana y un nuevo día en el Rainbow Warrior .





Pasando el Canal de Corintos




El tiempo pasa muy rápido desde que embarqué en Haifa, Israel. Me gusta recordar esos momentos especiales que te quedan grabados con los años. Ya había pasado en varias ocasiones el Canal de Corinto con otros barcos pero siempre me ha sorprendido la capacidad del hombre para hacer esa gigantesca zanja que atraviesa Grecia por varios kilómetros y que ahorra la navegación en cientos de millas entre los mares Egeo y Jónico.



El barco se acerca a la entrada, el canal es tan estrecho y alto que solo hasta que estás realmente cerca entiendes su verdadera dimensión. Poco a poco nos vamos metiendo entre esos enormes muros de roca blancuzca y arenosa. En el puente de mando tenemos cierto nerviosismo pues apenas quedan unos metros de marjen por los costados del barco. El timonel no se puede despistar ni un segundo. Daniel, el Capitán, va dando las órdenes oportunas para mantener el barco en el centro del canal. Las anclas están listas para fondear por si hiciese falta, también los cabos de remolque en proa y popa, toda la tripulación está pendiente. Pierre, el fotógrafo se ha subido al palo de mesana para hacer unas fotos increíbles. Pasamos debajo de los puentes que cruzan el canal, ¿tocaremos?



Una hora y todo ha pasado, estamos en el Golfo de Corintos. Navegamos entre montañas con rumbo Oeste hacia una escondida bahía donde se planea la construcción de una central térmica...llegaremos al anochecer. A la media noche hemos fondeado a 50 metros de profundidad frente a una factoría de aluminio.

lunes, 13 de octubre de 2008

Por la Costa de Portugal




Después de una semana navegando desde que salimos de Corintos, en Grecia, el Rainbow Warrior navega ya por aguas del Océano Atlántico rumbo al Dispositivo de Separación de Tráfico de Finisterre, en la costa gallega.
Ahora todo está mucho más tranquilo después del terrible temporal que hemos vivido en el Mar de Alboran hace unos días, con vientos de 50 nudos y olas de 6 metros que desgraciadamente llevaron a las rocas a dos mercantes en la Bahía de Algeciras.
El tiempo es muy bueno ahora. Las olas, aquí en el Atlántico, son muy diferentes a las olas del Mediterraneo. Son grandes, pero suavemente onduladas. Es como si el barco fuese navegando entre colinas azuladas, a veces en las cimas, a veces en los valles.
Hemos visto bastante vida todo a lo largo de la costa de Portugal. Una familia de Calderones, delfines y muchas aves marinas que se acercan a curiosear por el barco de vez en cuando. Todo el mundo se agolpa al costado cuando se avista algún delfín o ballena.Siempre es un motivo de alegría y una buena excusa para romper la rutina de las largas navegaciones.