Si me pongo a escribir sobre la tripulación del
Rainbow Warrior quizás tendría que hacer otro blog. Con ellos comparto prácticamente todos los momentos del día, el trabajo, la comida y los ratos libres.

La convivencia de tantas personas de diferentes nacionalidades y culturas en un espacio tan reducido es una de las facetas que más llaman la curiosidad. Esa es una de las cosas que más hacen especial el navegar abordo de un barco de
Greenpeace. Ahora mismo la tripulación la formamos 15 personas de 13 diferentes nacionalidades. Nacionalidades de
países tan distintos como
Canada,
Sudáfrica, Islas Salomón, Argentina o Inglaterra, y claro está también España. Probablemente esto nos enseña que los problemas actuales no pertenecen solo a un único país, sino que todo es un mismo problema que afecta a todos los
países juntos. Las migraciones han acontecido a lo largo de la historia de la humanidad. Cuando hay hambre o una guerra, simplemente la población se desplaza a un lugar más seguro. Pero que ocurrirá con el
Cambio Climático? No habrá lugar donde esconderse.

Desde luego no hay que ser pesimistas. Estos días estamos en Bélgica para buscar las soluciones. El lema "
Plug into the wind" (conectarse al viento), simplemente trata de desarrollar energías alternativas no contaminantes. Por eso hemos visitado y dado a conocer un parque eólico de reciente construcción.
Mucha gente a venido a ver las exposiciones que ha habido en el barco estos días, gente de la calle, de todas las edades, que quieren un futuro mejor.

Ahora los vientos nos llevan hacia Holanda donde ocurrirá algo grande en los próximos días. Esta noche tendremos una
guardia entretenida. Cruzaremos la entrada al
Europort de
Rotterdam. Una de las zonas con más tráfico marítimo del mundo.uppss ¡¡